Aunque pretendemos un campamento con una programación "normal", no olvidamos que un porcentaje importante, (suele estar en torno al 45%), padecen transtorno por déficit de atención (TDA) y parte de estos hiperactividad. Esto no supone un riesgo especial, la problematica que puede surgir con niños con este problema puede afectar a la convivencia entre ellos y a su menor adaptación a las normas comunes.
Para paliar este problema, conocida la experiencia de otras actividades realizadas con ellos y las charlas recibidas de Psicologos y Pedagogos por el cuadro de Monitores, obliga a llevar un equipo directivo y de apoyo mayor del habitual y del exigido por la Legislación; una atención constante al estado de ánimo
de los niños, control estricto de la medicación que deben tomar, seguimiento diario de comportamientos, constante cambio de actividad con una clara diferenciación de una a otra, previsión de "actividad alternativa" para casos puntuales de mayor excitación, continuo, claro y muy conciso recordatorio de normas e indicaciones, felicitación por logros puntuales,
publico reconocimiento de lo bien hecho, ánimo constante, pactos para lograr objetivos...
Algunas actividades tienen una duración más reducida y su planteamiento debera estar acorde con el trato que debe darse a estos niños. Teniendo previstas actividades alternativas y/o monitores de apoyo, para quienes no puedan seguir el ritmo o su estado de ánimo no les permita, momentáneamente,
su permanencia en el grupo.
Con la experiencia adquirida en el trato y realización de actividades en los tres campamentos anteriores, la programacion que se realiza es perfectamente compatible con el problema.